Vietnam: La batalla de Ap Bac (1963)



La batalla de Ap Bac fue un combate que tuvo lugar el 2 de enero de 1963 entre las tropas de la 7ª División de Infantería del Ejército survietnamita (ARVN) acompañadas por asesores militares americanos, contra elementos de los batallones 261º y 514º del Viet Cong, teniendo como resultado una clara victoria de las tropas guerrilleras, decidiendo definitivamente a los Estados Unidos a involucrarse en la guerra de Vietnam.

El combate tuvo lugar cerca de la aldea (“Ap” en vietnamita) de Bac, a unos 65 kilómetros al suroeste de Saigón, en el área del delta del Mekong.



Este artículo fue publicado en la Revista "Historia Rei Militaris" de la editorial HRM que actualmente edita la Revista Historia de la Guerra (HDLG) con la cual colaboro habitualmente.
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10.5 El siglo XVIII: La Ilustración en España


La Cultura:

La decadencia de las universidades en el siglo XVIII se vio compensada por la aparición de centros científicos muy diversos durante el reinado de Felipe V (1700-1746). Para ello, creó la Real Academia de la Lengua (1714), la Real Academia de Medicina (1734), la de Farmacia (1737), la de la Historia (1738) o la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (1744). Cuyos miembros discutían problemas científicos y artísticos y establecieron normas.

Se creó también un jardín Botánico y el Observatorio astronómico en Madrid; Colegios de Medicina y Cirugía en Cádiz, Madrid y Barcelona y otros centros de enseñanza como el Real Seminario de Vergara, los Reales Estudios de San Isidro o el Instituto Asturiano.

Sin embargo, estos centros fueron siempre pocos y orientados solamente a las clases más altas. A finales del siglo XVIII en España la tasa de analfabetismo rondaba el 90% de la población.

La Renovación ideológica: La Ilustración

Los ilustrados sometieron en sus escritos a la sociedad y al hombre a un análisis científico, que prescindió de tradiciones y hechos presupuestos.

El hombre era para los ilustrados un ser social, dirigido por la razón, y que buscaba la felicidad. Esta se basa en el bienestar y se mide por la cantidad de riqueza. Los ilustrados creyeron que la sociedad entraría en una época de progreso indefinido, regido por la razón, la educación y la actividad económica.

Los ilustrados en España fueron una reducida minoría de pertenecientes a la clase de hidalgos o pequeña burguesía que ejercía profesiones liberales o cargos de funcionario.

En la primera generación de ilustrados destacaron el padre Feijoo, cuya obra se centró en la divulgación de la ciencia de Newton y en la crítica a los prejuicios tradicionales y las supersticiones  (Teatro Crítico, 1726),  y el padre Enrique Flórez. En la segunda mitad de siglo fueron los políticos Campomanes, Floridablanca, Aranda y Jovellanos. Sus obras de gobierno buscaron el desarrollo económico, el estudio de disciplinas científicas y la revalorización del trabajo.

El florecimiento de la cultura coincidió con el culto a las ciencias, que forjó una generación de figuras notabilísimas en todos los campos: Jorge Juan, Antonio de Ulloa, el botánico Casimiro Gómez Ortega, Celestino Mutis o Félix de Azara. En 1735 Antonio Ulloa y Jorge Juan encabezaron una expedición geodésica. En 1775-1779 Mourelle de la Rúa llegaba hasta las costas de Alaska. Y en 1788 se produjo la expedición de Malaespina.

Y en el campo de la literatura y el arte destacan las figuras de José Cadalso (Cartas Marruecas), Moratín (El sí de las niñas) y Goya (Los fusilamientos de Príncipe Pio).

Los ilustrados tuvieron diversos enfrentamientos con la Inquisición, siempre pendiente de cualquier desvío de la ortodoxia, y con la orden de los Jesuitas, que monopolizaban la educación española. En 1767, Aranda, consiguió que Carlos III los expulsase de los territorios españoles y americanos.

Las Sociedades económicas de Amigos del País:


Los ilustrados se fueron agrupando en instituciones como las Sociedades económicas de Amigos del País. Centros de desarrollo cultural y económico que se fundaron en diversas provincias. La primera fue la Sociedad Bascongada, fundada en Guipúzcoa en 1763 por el conde de Peñaflorida. La más destacada fue la Sociedad Matritense (Madrid), fundada en 1775, con la participación de Campomanes y la protección de Carlos III. En 1789 se habían fundado 56, aunque solamente 23 llegaron a desarrollar una actividad importante.


Las sociedades elaboraron informes sobre agricultura, metalurgia, química. Analizaron nuevas ideas económicas y llegaron a proponer mejoras políticas y de gobierno.

La conquista del reino nazarí de Granada

La rendición de Granada (1492) Francisco Pradilla y Ortiz. 1882. Óleo sobre lienzo. 330 x 550 cm. Palacio del Senado, Madrid, España.


El desmembramiento del Imperio almohade, tras la derrota de las Navas de Tolosa en 1212 y la crisis de 1227, provocó la aparición de los Terceros Reinos de Taifas. Sólo un reino sobrevivió, el que la familia de los Banu Nasr fundó con capital en Granada. Su primer gobernante fue Muhammad I (1237-1273) Este Estado sobreviviría más de 250 años debido a sus propias fuerzas y a las intermitentes guerras civiles castellana.

Granada fue un estado poblado y rico. Contaba con una numerosa población, que a finales del siglo XV debía superar los 350.000 habitantes. Su economía era equilibrada, basada en una agricultura intensiva, con abundantes regadío (Caña de azúcar, frutales, hortalizas, algodón, cereales, etc.), una artesanía diversificada (cerámica, piel, hierro, seda, etc.) y un comercio activo con Castilla, con el Mediterráneo africano y oriental y con los puertos italianos de Génova y Pisa a través de Málaga y Almería.

La guerra tuvo mucho que ver con el hecho de que, al mismo tiempo que los reinos cristianos se habían pacificado y reorganizado, el reino de Granada se enfrentaba a la crisis dinástica de los últimos sultanes nazaríes, concretada por la lucha de poder entre estos tres personajes emparentados:

* Abu-l-Hasan «Alí Muley Hacén» (1464-1482 y 1483-1485).
* Abu Abd-Alah, Mohámed XII «Boabdil» (1482-1483 y 1486-1492), hijo del anterior.
* Mohámed XIII «el Zagal» (1485-1486), hermano del primero y tío del segundo.



Aparte de los enfrentamientos dentro de la familia real, la aristocracia granadina presentaba otras divisiones, como la rivalidad entre los Alamines, los Venegas y los Abencerrajes en 1412. Estos últimos se sublevaron en Málaga en 1473 y fueron duramente reprimidos por Muley Hacén (incluyendo, según la leyenda, una matanza a traición en un salón de la Alhambra).

En 1481 se reactivó la guerra, una vez concluida la guerra civil castellana. A partir de 1483 los Reyes Católicos se propusieron hacer de la conquista de Granada su primera gran empresa política. En ella utilizaron todos los recursos de Castilla y Aragón.

A pesar de mantener muchos rasgos medievales, fue una de las primeras guerras que puede considerarse moderna, por el armamento, fueron decisivos los asedios resueltos con artillería, y tácticas empleadas, destaca Gonzalo Fernández de Córdoba “El Gran Capitán”.



Primera fase, de 1482 a 1487

Conquista de la parte occidental del reino (actual provincia de Málaga, Loja y la Vega de Granada), aunque las conquistas territoriales se hicieron esperar hasta 1485.A finales del año 1481, como represalia por hostigamientos puntuales de parte cristiana, los musulmanes tomaron Zahara. Eso dio una excusa plausible para una operación de más envergadura el 28 de febrero de 1482: la toma de Alhama, a cargo de Rodrigo Ponce de León, marqués de Cádiz.

En abril de 1483, en medio de las disensiones internas, y con el fin de adquirir prestigio, Boabdil intenta sin éxito tomar Lucena, cayendo prisionero. Los Reyes Católicos hacen una jugada que demostró ser decisiva: lo liberan tras asegurarse su alianza, incluyendo el pago de tributos. Desde Almería, hará la guerra a su padre el sultán Muley Hacén.

A partir de entonces y sucesivamente, caen Ronda (mayo de 1485), Marbella (sin combatir), Loja (mayo de 1486, con un uso decisivo de la artillería pesada), gran parte de la Vega de Granada y en la costa Vélez Málaga y la propia Málaga (19 de agoto de 1487). Esta plaza era especialmente significativa por ser el principal puerto y por la reducción a esclavitud de la mayoría de sus 8000 habitantes.

Segunda fase, de 1488 a 1490

Consistió en la conquista de la parte oriental del reino (actual provincia de Almería) y el resto del territorio, excepto la capital. Las campañas militares se vieron frenadas en 1488 como consecuencia de varios factores, peste en Andalucía y asuntos políticos en Aragón.

Trasladada la base de operaciones a Murcia, se producen unas primeras conquistas relativamente sencillas (Vera, Vélez Blanco y Vélez Rubio). La toma de Baza, asediada de junio a diciembre de 1489, llevó en poco tiempo a la capitulación de Almería y Almuñecar , mientras el Zagal se rendía a los Reyes Católicos, pasando a su servicio desde su señorío de Andarax. Granada quedaba totalmente aislada.

Tercera fase, de 1490 a 1492

Limitadas las operaciones al asedio de la ciudad, dirigido desde el campamento-ciudad de Santa Fe. Con más intrigas que acontecimientos militares, los Reyes Católicos exigieron a Boabdil la entrega de la ciudad en cumplimiento de sus tantas veces renovados pactos.

El 25 de noviembre de 1491 fueron firmadas las capitulaciones, que concedían además un plazo de dos meses para la rendición. No hubo necesidad de agotarlo, porque los rumores difundidos entre el pueblo granadino de lo pactado causaron tumultos, sofocados tanto por los cristianos como por los fieles a Boabdil, que acaba por entregar Granada el 2 de enero de 1492.



La rebelión de las Alpujarras

Boabdil comenzó retirándose a las tierras alpujarreñas que le garantizaban los Reyes, pero finalmente optó por cruzar el Estrecho, como la mayor parte de la élite andalusí en 1493.

La población mudejar pasó en poco tiempo de ser tratada con una inicial política de apaciguamiento, como correspondía a las condiciones de la capitulación, dirigida en lo religioso por fray Hernando de Talavera, confesor de la reina y primer arzobispo de la ciudad; a otra de mayor firmeza a partir de la visita del nuevo confesor, el cardenal Cisneros (1499). Como resultado, se obtiene un incremento de las "conversiones", pero también un motín en el Albaicín y una sublevación en las Alpujarras en 1500. Tales desórdenes fueron considerados como una ruptura de las condiciones de la capitulación por la parte islámica, con lo que, libres de toda cortapisa, los reyes emitieron la Pragmática de 11 de febrero de 1502, que obligaba al bautismo o al exilio de los musulmanes.

El Ejército ruso por Richard Knötel (1907-1917) (Primera Parte)

Richard Knötel (12 de enero de 1857 – 26 de abril de 1914) fue un artista alemán y pionero del estudio del uniforme militar.

A continuación se muestran una serie de dibujos que realizó entre 1907 y 1917 en los que muestra a los soldados del Ejército del Zar.


7º Regimiento de Granaderos de la 2ª División de Granaderos:
Izquierda: Sargento Mayor.
Derecha: Soldado en uniforme de parada.

Las dos hombreras de la esquina derecha:
1.- 3º Regimiento de Granaderos de la 1ª División de Granaderos.
2.- 11º Regimiento de Granaderos de la 3ª División de Granaderos.


Regimiento de Infantería (antiguo regimiento naval de infantería) Izquierda: Voluntario de primer año. Derecha: Oficial en uniforme de parada.


Regimiento de Granaderos "Erevan": oficial y granadero en uniforme de parada.


2º Regimiento de Infantería "Sofía" (Zar: Alejandro III) 1910. Izquierda: Coronel. Derecha: Soldado en uniforme de parada.


5º Regimiento de Infantería Kalaga. Izquierda: Soldado primera. Centro: Soldado. Derecha: Teniente primero.


Regimiento de infantería de línea "Borodinski" Izquierda: Cadete de ingenieros en uniforme de parada. Derecha: Capitán en uniforme de verano.


Regimiento de fusileros de Turkestán números 1 y 22. Llevan bolsas de lona atadas con cuerdas como si fuesen paquetes. ¿Muchos patizambos sirvieron en esos regimientos? Curioso comentario.


Regimientos de infantería 80 y 84 en uniforme de parada. Izquierda: Recluta. Deracha: Capitán.


Regimiento del Emperador de fusileros siberianos: Izquierda oficial. Derecha: Voluntario alistado.


División rusa en Francia (1917) [reconozco que es la primera noticia que tengo] Fue dotada de cascos franceses a los que se les añadió el águila rusa. Izq: Oficial. Deracha: Soldado.


CONTINUARÁ...

El Ejército de Tierra español en 1940:


Ponencia que presenté al IV Congreso  de Historia de la Defensa, convocado por el  Instituto Universitario General Gutiérrez Mellado​ en 2009.
Espero que os guste, son 24 páginas de texto.


Tercios napolitanos en la batalla de Nordlingen (I)

Tercio napolitano de Torralto rechazando a la caballería sueca en Nördlingen.

El papel de los napolitanos en Nordlingen fue destacada como bien se cita en la bibliografía de época:  
"La felicissima y memorable battalla de Nörlinguen en que se señalaron los españoles del tercio de Nàpoles que llevò à su cargo D. Pedro Giron, y los tercios de napolitanos del principe de San Severo, del marques de Terracuso, de D. Gaspar Toraldo y de D. Pedro de Càrdenas, y veiente compañias de caballos que governava Gerardo Gambacorta, y su comisario general D. Alvaro de Quinones, con tanto valor y bizarra que sin duda tuviera la mayor parte en aquella victoria en la cual quedaron muertos etc.; y al valor de tan buenos cabos y soldados atribuyò el señor Infante la Mayor parte de tan buen sucesso ". (Libro de los Vireyes, in Docum. Ined. p. la Historia de Hespana, XXIII, 463).

Los efectivos de soldados napolitanos en Nordlingen fueron los siguientes:

Tercio Toraldo. 750 hombres
T. San Severo 1900
T. Torrecuso 950
T. Cárdenas 950
Caballería de Gambacorta 650
Fuente: STEFANO CRISTINI, L. (2009) 1618-1648 La guerra dei 30 anni. Vol: 2° (1632-1648). Soldier Publishing

Escudo de armas de Toraldo.

El Tercio de Toraldo fue reclutado en Nápoles por el Maestre de Campor Gasparo Toraldo d’Aragona, marqués de Tola (1587-1641) en la primavera de 1633. Estaba compuesto por unos 2.200 hombres divididos en 14 compañías. Nada más formarse el tercio fue enviado a la frontera de Milán con Piamonte para detener los ataques piamonteses contra las posesiones de la casa de Habsburgo en Italia. Gaspare Toraldo con quistó la ciudad de Roccaverano y la fortaleza de La Rocca, obligando a los piamonteses a retirarse. En junio de 1634 el tercio de Toraldo se sumó al ejército expedicionario del Cardenal Infante. En septiembre de 1634 participó en la batalla de Nordlingen, donde fue desplegado en Albuch manteniendo la posición pese a sufrir enormes pérdidas. Los supervivientes del Tercio Toraldo fueron enviados a Flandes, durante el otoño de ese año fueron unidos a los miembros del Tercio napolitano de Cárdenas. Quedando encuadrados en el denominado como Ejército de Alsacia.

Monumento a Paolo di Sangro en Sansevero. Fue erigido sobre 1636 y es obra de Berardo Landini y Giulio Mencaglia. 

El Tercio de San Severo fue reclutado a principios de 1634 por el Maestre de Campo Paolo di Sangro, IVº Principe de Sansevero (1605-1636). Inicialmente contaba con unos 3.500 hombres divididos en 24 compañías. En mayo de 1634 el Tercio fue embarcado hasta Savona (Liguria), ciudad que se encuentra a unos 60 kilómetros al Oeste de Génova, y fue incorporado al Ejército expedicionario al mando del Cardenal Infante. Durante su marcha a pie hasta el Sur de Alemania el contingente de soldados que formaba el Tercio quedó reducido hasta los 1.900 hombres. Durante la batalla de Nordlingen formó parte de la retaguardia, aunque dos mangas de arcabuceros, unos 200 hombres, fueron a reforzar al Tercio de Toraldo tras la colina del Albuch. Tras la batalla el tercio fue disuelto y sus integrantes fueron encuadrados en un tercio napolitano.


Un retrato del marqués para acompañar la descripción de Estébanez Calderón (tomado de Vite, et azzioni di personaggi militari, e politici, de Galeazzo Gualdo Priorato) 

“La fisonomía austera de este General, sus ojos negros y severos, su cara descarnada, su cabellera también negra, y lo copioso y largo de sus mostachos, fueran bastante, si sus acciones no lo confirmaran, para señalar que la militar disciplina tenía en él un maestro vigilante é inexorable…” 

De esta forma describe Serafín Estébanez Calderón, autor de la obra De la conquista y pérdida de Portugal, a Carlo Andrea Caracciolo; napolinato, marqués de Torrecuso, fue uno de los principales generales de Felipe IV, y uno de los mejores hombres de armas de la monarquía en el siglo XVII. Su experiencia resultó decisiva en una época de crisis, con guerras inflamadas en Flandes, Alemania e Italia, y con Cataluña y Portugal alzadas en armas y dispuestas a sostener luchas interminables. El Tercio Torrecuso fue reclutado en 1631 en Nápoles por el Maestre de Campo Carlo Andrea Caracciolo, marqués de Torrecuso (1583-1646), estando formado inicialmente por 1.600 hombres. Fue destacado a Lombardía durante 1632 y formó parte del jército expedicionario del Duque de Feria. Participó en la campaña del duque de Feria en Alemania, asistiendo a la liberación de Constanza, al socorro de Breisach y a la expugnación de Rheinfelden. En 1633 fue separado al ejército expedicionario del Duque de Feria, pero para entonces su número se había reducido a 1.800 hombres, por lo que fue reforzado con tropas de otros tercios napolitanas, en particular la Tercio Boccapianola, hasta alcanzar sus efectivos los 3.000 hombres. Durante su estancia en Alemania perdió muchos hombres por enfermedad, y en enero de 1634 su fuerza se había reducido a apenas 800 hombres, pero al ser integrado en el ejército expedicionario del Cardenal Infante Fernando fue nuevamente reforzado y alcanzó los 950 soldados que serían los presentes en la batalla de Nördlingen, en septiembre de 1634. En dicha batalla el tercio de Torrecuso formó parte de la reserva y sólo un manga de sus mosqueteros tomó parte en los combates de ese día.

Tercio (Autor: José Ferre Clauze



El Tercio Cárdenas fue reclutado en Nápoles en otoño de 1633 por el Maestre de campo Don Pedro de Cárdenas. En mayo de 1634 fue transportado por mar hasta Savona, junto con el resto de tercios napolitanos reclutados ese año. El Tercio fue incorporado al Ejército expedicionario del Cardenal Infante don Fernando de Austria. El camino hasta el sur de Alemania vio como sus efectivos en verano de 1634 se redujeron a solamente a 950 hombres divididos en 13 compañías. En septiembre de 1634 el Tercio de Cárdenas luchó de forma destacada en Nördlingen reforzando a los defensores del Albuch. tras la batalla fue fusionado con el Tercio de Toraldo y otras unidades napolitanas pasando a formar parte del Ejército de Alsacia. 

"Leganés mandó a dos banderas de aracabuceros y mosqueteros del tercio de Cárdenas y otras dos del tercio de Torrecusa colina arriba para reforzar el tercio de Toralto, más debilitado a estas alturas que el de idiaquez. Los refuerzos llegan justo a tiempo para enfrentarse de nuevo a la caballería sueca y a sus regimientos de infantería que avanzaban erizados de picas. En plena faena aparece otra vez la caballería católica de Gambacorta y vuelve a poner en fuga a la caballería sueca, retirándose desamparada también la infantería."

Continuará...