Los Fusileros Africanos del Rey. King´s African Rifles (KAR):

Oficiales británicos del KAR 

King´s African Rifles (KAR):

Esta era la fuerza que garantizaba la protección de las colonias británicas del Este, las cuales incluían los territorios de África del Este británica, Nyasaland y Uganda. Fue creada en 1902, estando integrada por seis batallones. Al comienzo de la Primera Guerra Mundial los KAR contaban con 21 compañías reducidas encuadradas en tres batallones, teniendo cada uno de ellos un máximo de ocho compañías. El 1er. batallón Nyasaland, actual Malawi, estaba dividido entre la capital y la zona noroeste del protectorado, El 3er. Batallón se encontraba en África del Este, teniendo destacada una compañía en Zanzíbar y el 4º en Uganda, los dos últimos batallones incluían un cuarto pelotón del Sudán dirigidos por oficiales sudaneses, además varias compañías estaban dispersas por toda África Oriental británica.

Los efectivos de los KAR en 1914 eran de 70 oficiales, tres suboficiales británicos y 2.325 africanos. No había armas pesadas, artillería o reservas. Cada compañía tenía sólo una ametralladora y la realidad es que las compañías no eran más que grandes pelotones de 70 a 80 hombres. En 1915 aumentó sus efectivos a tres batallones de cuatro compañías cada uno, con una plantilla completa de 1.045 hombres por batallón.



En 1916 se organizaron dos nuevos batallones el 2º Nyasaland y el 5º de Kenia, tras vencer las reticencias de los colonos y sudafricanos, poco dispuestos a tener tantas tropas nativas armadas. Ese mismo año el batallón 2º, 3º y 4º fueron desdoblados tras una nueva recluta. Cuando en 1917 el general Hoskins, antiguo comandante de la unidad, fue nombrado jefe de operaciones en el África Oriental se aumentó de forma considerable los efectivos del KAR. El 1er. Batallón fue desdoblado y se creó un 6º batallón de Tanganika, con antiguos askaris del África Oriental alemana, que también fue desdoblado. El 7º batallón fue reclutado entre la policía de Zanzíbar.

A final del año 1915 realmente los cuatro primeros batallones eran equivalentes a regimientos, al contar cada uno de ellos de tres batallones en armas y un cuarto de depósito e instrucción. También se reclutó una unidad de infantería montada, en camellos, y una compañía de señales.



 A finales de 1918 los KAR contaban con 20 batallones distribuidos de la siguiente manera:


  • Western Force: 1er Regimiento: 1er., 2º y 3er. Batallones. 4º Regimiento: 1º y 2º Batallones.
  • Eastern Force: 2º Regimiento: 1er., 2º y 3er. Batallones. 4º Regimiento: 3er. y 4º Batallones.
  • África Oriental Alemana: 3º batallón del 3er. Regimiento, 5º batallón del 4º Regimiento, 2º batallón del 6º Regimiento, 1er. batallón del 7º Regimiento.
  • África Oriental Británica: 1er. batallón del 5º Regimiento, 1er batallón del 6º Regimiento.
  • KAR "Fuerza de Entrenamiento" : 4º batallón 1er. Regimiento, 4º batallón 2º Regimiento, 4º batallón 3er. Regimiento, 6º batallón 4º Regimiento.


 En total contaban con 1.193 oficiales, 1.497 suboficiales británicos y 30.658 africanos.

El cuerpo sufrió 5.117 bajas por combates, además de 3.039 muertes por enfermedad.


Para saber más: 


(I) Las Juntas de Defensa del Arma de Infantería (1917-1922): Introducción

Las Juntas de Defensa del Arma de Infantería (1917-1922): Un ejemplo de pretorianismo político durante el reinado de Alfonso XIII.


Alfonso XIII en un acto con los Cazadores de Victoria Eugenia nº 22, con motivo del nombramiento
de S.M. La Reina como "Coronela honoraria del Regimiento"


INTRODUCCIÓN :

"Las causas de la intervención de los militares en la política no se encuentran en la naturaleza del grupo, sino en la estructura de la sociedad. En concreto se encuentra en la ausencia o debilidad de instituciones políticas de la sociedad."[1]

A principio de Siglo XX en España existía un nivel de cultura política bajo, caracterizado por el alto diseño y la baja organización. La pérdida de legitimidad y la baja institucionalización que habían sufrido sus regímenes políticos durante el siglo XIX fueron consecuencia de la incorporación de nuevos sectores sociales a la política y estuvieron acompañados de una débil organización social y política. La sociedad civil no consiguió estructurarse suficientemente y los partidos fueron incapaces de representar y canalizar las distintas posiciones e intereses de la sociedad. El resultado fue la fragmentación y descomposición política de los sectores sociales dominantes, dándose una situación, ya definida por Finer[2], según la cual una minoría gobierna de una forma que las masas odian, pero son demasiado débiles para destruirla. Enfrentada a la indiferencia o al odio, la oligarquía gobernante se mantiene en el poder apoyándose en el Ejército y, de esta forma, éste se convierte en su dueño. Así el Ejército era la única fuerza para proteger al Régimen y las instituciones civiles.
Esta fue la situación que se presentó en la España del período que nos ocupa, las Fuerzas Armadas, que habían permanecido cómodamente integradas en el Régimen de la Restauración, pero la tradición intervencionista del Ejército no se había visto rota. Así, tras la derrota de Cuba en 1898, volvieron a desempeñar un papel destacado en la política del país. Su resentimiento contra los políticos, a los que consideraron como los responsables de la derrota, su oposición a los nacientes movimientos nacionalistas de catalanes y vascos, su costumbre de realizar labores políticas y administrativas en las colonias, su oposición a los intentos de reforma militar y su creciente utilización como fuerza policial en los conflictos político-sociales, les llevó a implicarse de una manera más intensa en la política interna de España, llegando a considerarse como el factor decisivo del Régimen en la medida en que este dependía, para su mantenimiento, del Ejército.
En 1917 en España se produjo una situación de "Gobierno militar", que Finer define como "Gobierno dual", al controlar los militares la política del Régimen de forma compartida con el Gabinete ministerial, mientras que Nordlinger[3] la define como un tipo de régimen militar, al depender los gobernantes del apoyo del cuerpo de oficiales para mantenerse en el poder. En mi opinión, el término que mejor  define a la situación política en España en el periodo 1917-1923 es el de "Pretorianismo político"[4] donde los militares no forman gobierno pero influyen de forma decisiva tanto en su formación como en sus decisiones.


[1] HUNTINGTON, S.P. (1957) The soldier and the State: The Theory and Politics of Civil-military Relations. Harvard University Press.
[2] FINER, S.E. (1962) The Man on Horseback: The Role of the Military in Politics. LondonPall Mall Press.
[3] NORDLINGEN (1976) Soldiers in Politics: Military Coups and Governments. Prentice Hall.
[4] BOYD, C. (1990) La política pretoriana en el reinado de Alfonso XIII. Alianza

Vietnam: La batalla de Ap Bac (1963)



La batalla de Ap Bac fue un combate que tuvo lugar el 2 de enero de 1963 entre las tropas de la 7ª División de Infantería del Ejército survietnamita (ARVN) acompañadas por asesores militares americanos, contra elementos de los batallones 261º y 514º del Viet Cong, teniendo como resultado una clara victoria de las tropas guerrilleras, decidiendo definitivamente a los Estados Unidos a involucrarse en la guerra de Vietnam.

El combate tuvo lugar cerca de la aldea (“Ap” en vietnamita) de Bac, a unos 65 kilómetros al suroeste de Saigón, en el área del delta del Mekong.



Este artículo fue publicado en la Revista "Historia Rei Militaris" de la editorial HRM que actualmente edita la Revista Historia de la Guerra (HDLG) con la cual colaboro habitualmente.
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10.5 El siglo XVIII: La Ilustración en España


La Cultura:

La decadencia de las universidades en el siglo XVIII se vio compensada por la aparición de centros científicos muy diversos durante el reinado de Felipe V (1700-1746). Para ello, creó la Real Academia de la Lengua (1714), la Real Academia de Medicina (1734), la de Farmacia (1737), la de la Historia (1738) o la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (1744). Cuyos miembros discutían problemas científicos y artísticos y establecieron normas.

Se creó también un jardín Botánico y el Observatorio astronómico en Madrid; Colegios de Medicina y Cirugía en Cádiz, Madrid y Barcelona y otros centros de enseñanza como el Real Seminario de Vergara, los Reales Estudios de San Isidro o el Instituto Asturiano.

Sin embargo, estos centros fueron siempre pocos y orientados solamente a las clases más altas. A finales del siglo XVIII en España la tasa de analfabetismo rondaba el 90% de la población.

La Renovación ideológica: La Ilustración

Los ilustrados sometieron en sus escritos a la sociedad y al hombre a un análisis científico, que prescindió de tradiciones y hechos presupuestos.

El hombre era para los ilustrados un ser social, dirigido por la razón, y que buscaba la felicidad. Esta se basa en el bienestar y se mide por la cantidad de riqueza. Los ilustrados creyeron que la sociedad entraría en una época de progreso indefinido, regido por la razón, la educación y la actividad económica.

Los ilustrados en España fueron una reducida minoría de pertenecientes a la clase de hidalgos o pequeña burguesía que ejercía profesiones liberales o cargos de funcionario.

En la primera generación de ilustrados destacaron el padre Feijoo, cuya obra se centró en la divulgación de la ciencia de Newton y en la crítica a los prejuicios tradicionales y las supersticiones  (Teatro Crítico, 1726),  y el padre Enrique Flórez. En la segunda mitad de siglo fueron los políticos Campomanes, Floridablanca, Aranda y Jovellanos. Sus obras de gobierno buscaron el desarrollo económico, el estudio de disciplinas científicas y la revalorización del trabajo.

El florecimiento de la cultura coincidió con el culto a las ciencias, que forjó una generación de figuras notabilísimas en todos los campos: Jorge Juan, Antonio de Ulloa, el botánico Casimiro Gómez Ortega, Celestino Mutis o Félix de Azara. En 1735 Antonio Ulloa y Jorge Juan encabezaron una expedición geodésica. En 1775-1779 Mourelle de la Rúa llegaba hasta las costas de Alaska. Y en 1788 se produjo la expedición de Malaespina.

Y en el campo de la literatura y el arte destacan las figuras de José Cadalso (Cartas Marruecas), Moratín (El sí de las niñas) y Goya (Los fusilamientos de Príncipe Pio).

Los ilustrados tuvieron diversos enfrentamientos con la Inquisición, siempre pendiente de cualquier desvío de la ortodoxia, y con la orden de los Jesuitas, que monopolizaban la educación española. En 1767, Aranda, consiguió que Carlos III los expulsase de los territorios españoles y americanos.

Las Sociedades económicas de Amigos del País:


Los ilustrados se fueron agrupando en instituciones como las Sociedades económicas de Amigos del País. Centros de desarrollo cultural y económico que se fundaron en diversas provincias. La primera fue la Sociedad Bascongada, fundada en Guipúzcoa en 1763 por el conde de Peñaflorida. La más destacada fue la Sociedad Matritense (Madrid), fundada en 1775, con la participación de Campomanes y la protección de Carlos III. En 1789 se habían fundado 56, aunque solamente 23 llegaron a desarrollar una actividad importante.


Las sociedades elaboraron informes sobre agricultura, metalurgia, química. Analizaron nuevas ideas económicas y llegaron a proponer mejoras políticas y de gobierno.

La conquista del reino nazarí de Granada

La rendición de Granada (1492) Francisco Pradilla y Ortiz. 1882. Óleo sobre lienzo. 330 x 550 cm. Palacio del Senado, Madrid, España.


El desmembramiento del Imperio almohade, tras la derrota de las Navas de Tolosa en 1212 y la crisis de 1227, provocó la aparición de los Terceros Reinos de Taifas. Sólo un reino sobrevivió, el que la familia de los Banu Nasr fundó con capital en Granada. Su primer gobernante fue Muhammad I (1237-1273) Este Estado sobreviviría más de 250 años debido a sus propias fuerzas y a las intermitentes guerras civiles castellana.

Granada fue un estado poblado y rico. Contaba con una numerosa población, que a finales del siglo XV debía superar los 350.000 habitantes. Su economía era equilibrada, basada en una agricultura intensiva, con abundantes regadío (Caña de azúcar, frutales, hortalizas, algodón, cereales, etc.), una artesanía diversificada (cerámica, piel, hierro, seda, etc.) y un comercio activo con Castilla, con el Mediterráneo africano y oriental y con los puertos italianos de Génova y Pisa a través de Málaga y Almería.

La guerra tuvo mucho que ver con el hecho de que, al mismo tiempo que los reinos cristianos se habían pacificado y reorganizado, el reino de Granada se enfrentaba a la crisis dinástica de los últimos sultanes nazaríes, concretada por la lucha de poder entre estos tres personajes emparentados:

* Abu-l-Hasan «Alí Muley Hacén» (1464-1482 y 1483-1485).
* Abu Abd-Alah, Mohámed XII «Boabdil» (1482-1483 y 1486-1492), hijo del anterior.
* Mohámed XIII «el Zagal» (1485-1486), hermano del primero y tío del segundo.



Aparte de los enfrentamientos dentro de la familia real, la aristocracia granadina presentaba otras divisiones, como la rivalidad entre los Alamines, los Venegas y los Abencerrajes en 1412. Estos últimos se sublevaron en Málaga en 1473 y fueron duramente reprimidos por Muley Hacén (incluyendo, según la leyenda, una matanza a traición en un salón de la Alhambra).

En 1481 se reactivó la guerra, una vez concluida la guerra civil castellana. A partir de 1483 los Reyes Católicos se propusieron hacer de la conquista de Granada su primera gran empresa política. En ella utilizaron todos los recursos de Castilla y Aragón.

A pesar de mantener muchos rasgos medievales, fue una de las primeras guerras que puede considerarse moderna, por el armamento, fueron decisivos los asedios resueltos con artillería, y tácticas empleadas, destaca Gonzalo Fernández de Córdoba “El Gran Capitán”.



Primera fase, de 1482 a 1487

Conquista de la parte occidental del reino (actual provincia de Málaga, Loja y la Vega de Granada), aunque las conquistas territoriales se hicieron esperar hasta 1485.A finales del año 1481, como represalia por hostigamientos puntuales de parte cristiana, los musulmanes tomaron Zahara. Eso dio una excusa plausible para una operación de más envergadura el 28 de febrero de 1482: la toma de Alhama, a cargo de Rodrigo Ponce de León, marqués de Cádiz.

En abril de 1483, en medio de las disensiones internas, y con el fin de adquirir prestigio, Boabdil intenta sin éxito tomar Lucena, cayendo prisionero. Los Reyes Católicos hacen una jugada que demostró ser decisiva: lo liberan tras asegurarse su alianza, incluyendo el pago de tributos. Desde Almería, hará la guerra a su padre el sultán Muley Hacén.

A partir de entonces y sucesivamente, caen Ronda (mayo de 1485), Marbella (sin combatir), Loja (mayo de 1486, con un uso decisivo de la artillería pesada), gran parte de la Vega de Granada y en la costa Vélez Málaga y la propia Málaga (19 de agoto de 1487). Esta plaza era especialmente significativa por ser el principal puerto y por la reducción a esclavitud de la mayoría de sus 8000 habitantes.

Segunda fase, de 1488 a 1490

Consistió en la conquista de la parte oriental del reino (actual provincia de Almería) y el resto del territorio, excepto la capital. Las campañas militares se vieron frenadas en 1488 como consecuencia de varios factores, peste en Andalucía y asuntos políticos en Aragón.

Trasladada la base de operaciones a Murcia, se producen unas primeras conquistas relativamente sencillas (Vera, Vélez Blanco y Vélez Rubio). La toma de Baza, asediada de junio a diciembre de 1489, llevó en poco tiempo a la capitulación de Almería y Almuñecar , mientras el Zagal se rendía a los Reyes Católicos, pasando a su servicio desde su señorío de Andarax. Granada quedaba totalmente aislada.

Tercera fase, de 1490 a 1492

Limitadas las operaciones al asedio de la ciudad, dirigido desde el campamento-ciudad de Santa Fe. Con más intrigas que acontecimientos militares, los Reyes Católicos exigieron a Boabdil la entrega de la ciudad en cumplimiento de sus tantas veces renovados pactos.

El 25 de noviembre de 1491 fueron firmadas las capitulaciones, que concedían además un plazo de dos meses para la rendición. No hubo necesidad de agotarlo, porque los rumores difundidos entre el pueblo granadino de lo pactado causaron tumultos, sofocados tanto por los cristianos como por los fieles a Boabdil, que acaba por entregar Granada el 2 de enero de 1492.



La rebelión de las Alpujarras

Boabdil comenzó retirándose a las tierras alpujarreñas que le garantizaban los Reyes, pero finalmente optó por cruzar el Estrecho, como la mayor parte de la élite andalusí en 1493.

La población mudejar pasó en poco tiempo de ser tratada con una inicial política de apaciguamiento, como correspondía a las condiciones de la capitulación, dirigida en lo religioso por fray Hernando de Talavera, confesor de la reina y primer arzobispo de la ciudad; a otra de mayor firmeza a partir de la visita del nuevo confesor, el cardenal Cisneros (1499). Como resultado, se obtiene un incremento de las "conversiones", pero también un motín en el Albaicín y una sublevación en las Alpujarras en 1500. Tales desórdenes fueron considerados como una ruptura de las condiciones de la capitulación por la parte islámica, con lo que, libres de toda cortapisa, los reyes emitieron la Pragmática de 11 de febrero de 1502, que obligaba al bautismo o al exilio de los musulmanes.

El Ejército ruso por Richard Knötel (1907-1917) (Primera Parte)

Richard Knötel (12 de enero de 1857 – 26 de abril de 1914) fue un artista alemán y pionero del estudio del uniforme militar.

A continuación se muestran una serie de dibujos que realizó entre 1907 y 1917 en los que muestra a los soldados del Ejército del Zar.


7º Regimiento de Granaderos de la 2ª División de Granaderos:
Izquierda: Sargento Mayor.
Derecha: Soldado en uniforme de parada.

Las dos hombreras de la esquina derecha:
1.- 3º Regimiento de Granaderos de la 1ª División de Granaderos.
2.- 11º Regimiento de Granaderos de la 3ª División de Granaderos.


Regimiento de Infantería (antiguo regimiento naval de infantería) Izquierda: Voluntario de primer año. Derecha: Oficial en uniforme de parada.


Regimiento de Granaderos "Erevan": oficial y granadero en uniforme de parada.


2º Regimiento de Infantería "Sofía" (Zar: Alejandro III) 1910. Izquierda: Coronel. Derecha: Soldado en uniforme de parada.


5º Regimiento de Infantería Kalaga. Izquierda: Soldado primera. Centro: Soldado. Derecha: Teniente primero.


Regimiento de infantería de línea "Borodinski" Izquierda: Cadete de ingenieros en uniforme de parada. Derecha: Capitán en uniforme de verano.


Regimiento de fusileros de Turkestán números 1 y 22. Llevan bolsas de lona atadas con cuerdas como si fuesen paquetes. ¿Muchos patizambos sirvieron en esos regimientos? Curioso comentario.


Regimientos de infantería 80 y 84 en uniforme de parada. Izquierda: Recluta. Deracha: Capitán.


Regimiento del Emperador de fusileros siberianos: Izquierda oficial. Derecha: Voluntario alistado.


División rusa en Francia (1917) [reconozco que es la primera noticia que tengo] Fue dotada de cascos franceses a los que se les añadió el águila rusa. Izq: Oficial. Deracha: Soldado.


CONTINUARÁ...

El Ejército de Tierra español en 1940:


Ponencia que presenté al IV Congreso  de Historia de la Defensa, convocado por el  Instituto Universitario General Gutiérrez Mellado​ en 2009.
Espero que os guste, son 24 páginas de texto.